lunes, 11 de junio de 2012

De Vuelta


Bueno, parece que puedo retomar mi blog. Hemos terminado las actividades extraescolares y mi agenda se ha liberado mínimamente.
Los últimos tres meses he estado trabajando en un  “Programa de Ocio Educativo” en un colegio (por coincidencias de la vida me ha tocado el de mi niño grande). Se trata de un programa para las tardes en los coles, que ha puesto en marcha el Ayuntamiento de Coruña, para hacer más atractivas a los niños algunas de las facetas más “duras”, como son la lectura, las matemáticas y nuestra adorada “aprender a aprender”, y de paso colaborar con la conciliación de la vida laboral y familiar de sus padres.

Bueno la conclusión, teniendo en cuenta que he tenido 3 grupos con unos chavales de lo más majos, que como ya sabéis tanto mi formación como mi vocación es la educación, que me encantan los niños… es que lo de dedicarse a educación en estos tiempos está sumamente infravalorado.
Probablemente como en más facetas de nuestra vida, en las que criticamos alegremente, sin pararnos  pensar en lo que decimos; la gente que critica a los profesores, centrándose en sus vacaciones, etc. debería pasarse una horita con un grupo de educación primaria a ver qué cuerpo se le queda, y después multiplicarlo por las horas lectivas que tienen que impartir los profes al final de la semana.
A ver, yo ya tenía bastante claro, que viendo que a veces tus propios hijos (cuyo número no suele superar los 2, por lo que veo a mi alrededor) te sacan de quicio, no sabes cómo entretenerlos, no encuentras la manera  de llegarles, etc., etc. pues multiplicarlo por 20 o 25 chavales que están en las aulas como mínimo 5 horas al día…
Pero es que una cosa es pensarlo y otra vivirlo; de verdad que siento que los profesores están infravalorados, infrapagados y muchos infras más.
Tienes que tener muchas ganas, mucho ánimo, mucha vocación para ir todos los días a trabajar con niños en general y con algunos grupos especialmente. Cada hora lectiva lleva un montón de horas detrás de preparación, de actividades, de comeduras de cabeza para ver cómo motivarles, etc...
Así que por favor, no critiquemos sin ponernos en la piel del otro.
Como última reflexión (por hoy), en los tiempos que estamos viviendo de recortes de servicios públicos, no olvidemos que lo que sembramos hoy, lo recogemos mañana o más bien lo recogerán nuestros hijos;  partiendo de que estoy encantada de vivir en una sociedad en la que, dentro de las posibilidades económicas de cada uno, lógicamente,  los padres podemos escoger dónde van a estudiar nuestros hijos, si en un cole público o en uno privado, no debemos olvidar que estamos en un Estado Social (lo dice nuestra Constitución) y , por tanto, la educación pública (como la sanidad o el resto de nuestros servicios públicos) es un derecho fundamental e inalienable, que sirve para garantizar la igualdad de oportunidades, debemos estar orgullosos de ella e intentar mejorarla, que hay mucho que mejorar, evidentemente, pero para eso necesita inversión y colaboración (los padres tendríamos que participar en aquellos ámbitos que se nos brindan, AMPAS, Consejos Escolares, etc.), no se le ayuda con recortes y ataques.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada